04 Los campos del sureste de Madrid – El Jarama y el Tajuña

Los cortados de La Marañosa

La Naturaleza: Los campos del sureste de Madrid – El Jarama y el Tajuña
La Comida: La Tinaja (Morata de Tajuña).
La Música: Bertram Burkert

Bot´s intro

Os lo digo siempre y es la verdad… Mis clases de guitarra eléctrica, análisis armónico y armonía me mantienen ocupado mucho tiempo a lo largo de la semana y, claro, necesito salir y reencontrarme con la naturaleza.

La música y la guitarra conllevan mucho esfuerzo (muchas horas de estudio y ordenador) es algo que requiere dedicación y concentración y te obliga a estar metido en casa, en estudios de grabación o locales de ensayo.

Por ello, en cuanto surge la ocasión aparco la guitarra eléctrica, mis clases de armonía en Lavapiés y me zambullo en mi otra pasión: el senderismo.

Si bien, la guitarra y la música siguen conmigo gracias a aquellos artistas que me acompañan en mis caminatas.

Más info:

http://profesordeguitarraelectrica.com

 

La Naturaleza

No voy a hablaros de una ruta en concreto sino que me gustaría descubriros lo que tenemos a muy pocos kilómetros de Madrid, en el sureste de la Comunidad.

Sí, de lo que quiero hablaros es de todo ese entorno que podría parecer feo y que de ninguna manera lo es.

Ya sabemos que si vamos hacia el norte nos encontraremos las montañas: el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, Somosierra y todo ese montón de sitios bellos que se encuentran en la linde con Segovia y Guadalajara. Hay atractivos bosques y sendas preciosas para disfrutar del entorno y en la próxima entrada de este blog os hablaré de ellos.

Pero hoy no, hoy voy a intentar convenceros de que saliendo por la carretera de Valencia hay otra gran cantidad de parajes hermosos.

Cuando tomas la autovía, desde la ciudad de Madrid, ves poco más que algo de pino de repoblación y el páramo. En realidad desde la carretera poco más se puede percibir.

Hay que adentrarse y deambular por el entorno delimitado por Rivas, San Martín de la Vega, Perales de Tajuña y Arganda. Esa zona, regada por el Jarama y el Tajuña, tiene bellas rutas en las orillas de ambos ríos, además de una peculiar zona de lagunas (pertenecientes al Jarama) en la parte de Rivas, La Poveda y Arganda.

Destaca el cerro de La Marañosa, enfrente de Rivas (the cliffs of Dover desde la autovía, je, je). Un bosquete de pino con una agradable senda en su interior y otra circundándolo. O la Vía Verde del Tajuña (unos 50km de recorrido con magníficos rincones) que te permite descubrir las vegas cercanas al río.

Casi toda esta zona es páramo… Y sí, quiero romper una lanza en favor del páramo.

Aunque no es un lugar para visitar en una primavera calurosa o en pleno verano (¡es el infierno!), sí es un sitio para visitar en otoño, invierno o al principio de la primavera.

El páramo posee una belleza única en su despoblado. No hay prácticamente más que matojos, sembrados, algún árbol y poco más, pero puedo deciros que en lo crudo del invierno, a primera hora de la mañana o al atardecer, posee algo en su luz y en su silencio comparable a los bosques más hermosos.

Cualquier camino natural entre pueblos o hacia ninguna parte te descubre una naturaleza en un estado único y diferente. Sí, naturaleza muy domesticada, pero está llena de vida, a su manera, y atesora algo que a mí me cautiva profundamente.

La Comida

En una de las caminatas descubrimos en Morata de Tajuña, haciendo un camino por la vega desde Perales, un restaurante que merece mucho la pena.

Se llama La Tinaja y está casi a la salida del pueblo junto a la carretera que te lleva a Arganda.

Es un sitio amplio y luminoso en el que hemos estado varias veces y en el que os recomiendo, si podéis, que os sentéis en el pequeño comedor que está a la derecha según se entra en el local… Mejor que en el enorme del fondo. Aunque me supongo que es cuestión de gustos.

Si hubiera, probad los torreznos… Se miden de tú a tú con los mejores de Riaza o Soria.
Las croquetas son excelentes y los boquerones fritos te quitan el hipo. Pero, de todo lo probado, lo más destacable es el pulpo asado… Wow!!

En fin, si tenéis oportunidad, dad una vuelta por allí.

La Música

La banda sonora de esa ruta por el Tajuña fue el joven guitarrista alemán BERTRAM BURKERT.
En el vídeo que acompaña este texto lo vemos en STAX, el proyecto del batería Max Stadtfelds, junto a Matthew Halpin al saxo tenor y Reza Askari en el contrabajo.

Un músico al que merece la pena seguir la pista.

¡GRACIAS POR ESTAR AHÍ